Biodiversidad en el rio Guadalquivir
Desde hace tiempo se consideran nuestros ríos cmo ecosistemas muertos, sobre todo por que las multiples transformaciones que hemos producido en ellos los han llevado a al borde de la agonía. Los vertidos descontrolados de explotaciones ganaderas y agricolas, los vertidos de las fabricas y los vertidos de las aguas fecales, así como las infraestructuras para canalizar o embalsar sus aguas o para darle usos industriales son los caudantes de esta aparente muerte. Pero los rios allí donde pueden se revelan, la vida se abre paso en ellos y aprovacha cualquier coyuntura para expandirse. Esto es que nuestro Rio grande, el Gudalñquivir de vez en cuando nos proporciona sorpresas. Las abundantes lluvias de leste y del pasado invierno encharcaron una zona colindante al río a su paso por las Quemadas esta laguna que se formó dio albergue temporal a gran número de anatidas, ralidos, ardeidas y limicolas proporcionando espectaculos dignos de parajes como Doñana o Marismas del Odi...